octubre 24, 2009

Realmente irreal




¿Qué es real? ¿De qué modo definirías real? Si te refieres a lo que puedes sentir, a lo que puedes oler, a lo que puedes saborear y ver, lo real podría ser señales eléctricas interpretadas por tu cerebro.

Morfeo, Matrix.



Una razón primordial de mi llámese odio, insatisfacción, indiferencia momentánea, inconformismo, melancoalegria, etc con respecto al mundo es la gama de cuestionamientos sobre lo que me rodea y que cuyo conglomerado puede ser algo como: ¿Qué tan cierto es el lugar donde estoy?.

Supuestamente lo real en parte es lo sensorial, cosas concretas y también varias abstracciones que juegan con nuestro interior. ¿Pero acaso todo lo concreto lo es en realidad?; esos dementes que cometen atrocidades excusados en presuntas voces y hasta ordenes divinas conciben esos emisores como reales, pues es la forma en que sus cerebros los interpretaron, pensando de modo muy relativo, más allá de afirmar su pronunciada esquizofrenia digo que es su verdad puesto que tengo mis dudas de si existe una que sea del todo universal. Y lo que es real para todos ¿se puede tener la certeza de la veracidad de esa condición con tan sólo tocarla, olerla, saborearla, oirla y aun verla (los ojos pueden ser lo más engañoso)?

Más desorden de mis pensamientos: Quizás lo único real soy yo, de repente lo que me rodea son interpretaciones cerebrales que de alguna manera necesito y también no, de modo que las personas y cosas de mi alrededor junto su variedad de gestos y características respectivamente son elementos que mi imaginación crea para complementar y darle cierto sentido a mis acciones (y también pensamientos).

Estaba dando unos cuantos golpes usando mi cabeza contra la pared y la duda sobre qué tan cierto era el ligero placer del samaqueo y el sonido de los impactos me invadía más y más hasta los límites de la exacerbación. Las dudas sobre lo que yo mismo podía sentir y oir me llenó la mente de otra bolsa llena de aire: ¿Y si todo lo que me rodea es real y yo no?, con esta última pregunta al parecer acuñé una antípoda de mis pensamientos solipsistas anteriores.

La discusión conmigo mismo se basaba en el cuestionamiento de qué tan real era lo que concebía como tal pero ésto significaba un conjunto, el pensar que lo irreal era yo representaba para mí el contenido de un subconjunto y si imaginamos esto gráficamente puedo ver unos gruesos pero frágiles bordes fuertemente pegados en la paredes de dicho subconjunto cuya tonalidad posee un pronunciado desencanto gracias a la mezcla sin criterio de varios colores.

Siguiendo con ese gráfico imaginario tuve que aumentar la visión de esos bordes y adentrarme en ellos, eran inoloros y llenos de huecos cuya oscuridad denotaba la conexión con universos paralelos (que complicado se me está tornando describir mi mente desde ese lado). Esos bordes eran el trecho de una realidad al menos aparente dentro de mis cuestionamientos que debía penetrar para realizar uno nuevo, al ver flotando cápsulas de nada lo tuve todo muy claro, me refiero a la incipiente interrogante que si bien es estúpida, para mí repercutiría muchísimo: ¿Y si yo y mi entorno somos reales menos Seth e Idis?

El miedo me hizo temblar, al sobreponerme caí en sueño profundo.

2 comentarios:

Angest dijo...

Lo mejor.
Lo mejor es acurrucarse. En todos los casos.
Me lleno.
Saludos, Beatrice .

Anónimo dijo...

¿qué es real?







buena pregunta