El año pasado durante una madrugada aburrida prendí el televisor y no recuerdo el canal donde me encontraba pero justo iba a empezar una película, de esas que no figuran en la lista de programación, se llamaba "Indescriptible" y si que lo era, se convirtió en una de mis favoritas.
Todo comenzó cuando un hombre manejaba por las carreteras y una mujer herida se acerca a su ventana, le suplica que se detenga y que la lleve a un hospital porque se sentía muy mal. El hombre le pregunta qué fue lo que ocurrió y la chica no responde, a los pocos segundos comenzó a quejarse de un terrible dolor de cabeza que terminó en la explosión de la misma.
Al pobre señor lo llevaron a la comisaría pues pensaban que de alguna manera fue el asesino, él contaba la verdad de los hechos hasta donde los conocía pero no le creyeron; como era de origen latinoamericano y para colmo indocumentado se le complicaron las cosas, al final terminaron llevándolo a la silla eléctrica.
Las investigaciones quedaron en nada, pero se encontraron "hilos" que unían ese caso con otras tres muertes extrañas, todas con la explosión craneana de las víctimas. En la frontera con México capturaron a un buscado psicópata (también de origen latinoamericano) que era considerado tan sobrenatural y peligroso que lo transportaban dentro de una gran jaula para perros de la que pudo salir ahorcando al despistado custodiador y rompiendo los barrotes con las manos.
A las pocas horas la policía logró atraparlo nuevamente pero el loco tenía una resistencia tan grande que ni aunque lo reventaban a palazos podían prenderle, luego de muchos esfuerzos alcanzaron calmarlo.
Durante la noche escapó de su celda inexplicablemente y le arrancó los ojos a uno de los celadores; tantos problemas causaba que se dictaminó una inmediata ejecución en la silla eléctrica en lo próximos tres días.
Como ese psicópata era un caso muy extraño una joven y hermosa especialista fue a verlo y quedó traumada tan sólo al escucharlo: "Esa maldita silla no me matará, usted lo hará señorita" Llegó el día y todo se preparó para la ejecución, el mismo jefe de justicia quiso presenciar su muerte, el loco sólo reía y reía, cuando se ordenó la ejecución, el criminal sonrió y los oficiales cogieron sus armas y se suicidaron, el jefe asustado se encargó de activar la silla y el demente murió sufriente.
Los espectadores de la ejecución seguían contemplando la escena paralizados detrás de la vitrina, el jefe se enloqueció y comenzó a estrellarse la cabeza contra la pared hasta que su frente estalló; en la necropsia se descubrió que una larva en el cerebro fue lo que lo alteró de esa manera.
Todo parecía terminado, pero el cadáver del psicópata se levantó y mató a todos los que se encontraban haciendo guardia y fue a la casa de la chica que había ido a verlo a prisión, ella asustada salió corriendo de su hogar hasta una abandonada fábrica (el ambiente de estas escenas era parecido al mundo de Freddy Krueger) en donde terminó arrinconada en una esquina por el demoniaco asesino que le habló con macabra dulzura, después de esto, se besaron.
El psicópata le dió un arma y le pidió a la chica que le dispare, que ese era el destino; ella lo hizo y así se cumplió lo que le fue dicho anteriormente:
"Esa maldita silla no me matará, usted lo hará señorita"
La película, una completa incoherencia, pero de todas formas me encantó . . . indescriptible!



