agosto 27, 2009

Claustromental




Me cuesta admitirlo pero a veces me da curiosidad la extraña personalidad de las personas que conozco, son plásticas, llenas de una lígera y estúpida vanidad (lo gracioso es que algunos no tienen nada de que jactarse pero sin embargo lo hacen), socializan de manera nauseabunda incluso con el más corriente y vulgar de los individuos; son extremadamente alegres, una alegría tan enferma que me perturba, son de lo más monótonas que puedas imaginar y así podría continuar por largo rato mencionando sus características, pero todas son triviales. A pesar de que en cierto modo aborresco sus ademanes y demás ídems, al menos parecen felices (si es que no aparentan demasiado bien), se ven contentos en su notoria simplicidad.

En cambio yo siempre ando persiguiendo mi inalcanzable mundo interior que me niego a aceptar como inexsistente del todo, le encuentro una historia bipolar a la cosa más sencilla, lo que para los demás es un simple suspiro para mí es la agonía del cada día, la confusión inagotable de todas las noches; los funerales oscuros de todas las madrugadas, la presión de un lugar que no me convence ni logro entender por más que le busco un verdadero sentido. Eso me hace pensar mucho en un fragmento de una de mis canciones favoritas, un tema que escucho luego de varios meses:

"Why must I live with these fears?
I know my only tragedy is my mind
Sometimes I think i'm wasting all the joys
And with this bitter thought I fear to die" (Disheartenment - Forgotten Tomb)

( "Por qué debo vivir con estos miedos?
Sé que mi única tragedia es mi mente
A veces pienso que desaprovecho todas las alegrías
Y con este pensamiento amargo temo morir"
)



"Los envidio a todos pero definitivamente no quisiera ser ninguno de ustedes" (Mayra Salas Matienzo)


P.D: No espero que me entiendan, no se esfuercen en hacerlo ni saquen conclusiones ; no es tan práctico como puede parecer.

agosto 21, 2009

Hondonada



Vientos . . .

Vientos . . . de ansiedad

Almas blandas e inferiores caen
sobre la cabeza de una pobre cabra
Como un funeral . . .

. . . un funeral hueco


Encima de tu ataúd
La nada derrama lágrimas . . .

. . . en silencio


Dentro de ese cajón
descansan piedras pequeñas . . .

. . . que quebraron tu frágil . . .

(y torcido)

. . . espinazo!


Y la nada sutil se lamenta
brindando con orgullo!

Qué sientes . . . ?

agosto 19, 2009

La muerte ríe




En la película "El nombre de la rosa" hubo una pequeña discusión sobre si Cristo rió o no, eso quizás pueda ser discutible, pero no puede estar refutada la idea de que la muerte tiene momentos hilarantes. Diría que es muy bromista, muchos se han ido con ella de una forma terriblemente estúpida, sus causas páteticas me han causado gratas carcajadas; Dios! no es sensato que a uno lo asesinen por deberle 50 centavos al prójimo, no es usual que un águila nos arroje una tortuga en la cabeza y es poco inteligente aventarse contra la luna de una ventana a más de 30 pisos para probar qué tan resistente es!

También me atrevería a decir que la muerte es sarcásticamente injusta, en incontables ocasiones pone bajo su brazo a quienes "menos la merecen" y deja coleando a los individuos perniciosos, de eso ha hecho reflexión Juan Pablo Castel, lástima que nunca haya ejecutado su gran idea mientras tuvo tiempo, ah! de todas formas era algo poco factible como sentirse aliviado matando a una mosca teniendo en consideración que por cada una de ellas millones nacen.

La muerte carece de empatia, pues a veces medita tanto en llevar consigo a un amigo más que no se preocupa por el sufrimiento que le esté causando, para que al final decida dejarlo un poco más de tiempo en este mundo, pero con secuelas irreversibles. ¿Te haces la difícil cierto? Cuántos decididos hay en ir en pos tuya que no dan el paso decisivo al ver que hasta una mancha en el suelo adquiere un valor repentino que los desalienta a morar contigo.

Haces pisar la realidad y rompes ilusiones plásticas, legiones se dan cuenta que hecharon a perder sus vidas cuando ven la sonrisa de su rostro acumulando vanalidades, buscando la inalcanzable perfección. Es bondadosa porque en algún momento de nuestra existencia la vemos como la amiga que nos socorrerá desinteresadamente, es reconfortante a final de cuentas.

Muerte, tienes todos los defectos y cualidades humanas. Eres lo único aparentemente humano que no consigue ser odiado ni olvidado.


"No te tomes la vida tan en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella"





Sora wa nandomo aoku hito wa naze ka itsumo koi ni ochite yuku
mishiranu kiiro inu ga bokura no naka
wa saite itsumo waraeru

Because dead
Because dead
Because dead it’s a shine all night long

Buresou na ega ni detekuru JANNU no you ni utsukushiku shitai
Lesson one de shaving cream nuritakute warai nagara kokoro sogiotosu

Because dead
Because dead
Because dead it’s a shine all night long

Namida no kawaita hoho no atomunesu haru same no numeri yo
nannimo shiranai gosai no boy yagaki ni kizamarete shinde yuku

Because dead
Because dead
Because dead it’s a shine all night long
Because dead
Because dead
Because dead it’s a shine all night long!

agosto 05, 2009

Reflejo de la pesadilla




Por petición de mi tío Edú tenía que pasar un tiempo en casa de una prima lejana que vivía en una ciudad también lejana. Su nombre era Isis, era la primera vez que la vería en persona, la única imagen que tuve de ella y su familia eran fotos de un viejo álbum; la razón por la cual se me pidió visitarla fue la muerte de su padre por un infarto; se decía que Isis entraba en fases de una crónica depresión cuando perdía un familiar, eso se comprobó con el fallecimiento de su madre por un accidente automovilístico cinco años atrás, se mordió las muñecas hasta sangrar y quería seguir hiriendose hasta morir, pero afortunadamente falló. Según se me dijo, esa chica era muy extraña, aislada, fatalista entre otras cosas.

Cuando se me solicitó pasarla con ella, por mi cabeza pasaron preguntas como "¿Por qué yo?", aquella interrogante que fue la más inquietante se la formulé a mis cercanos y ellos respondieron que se encontraban atareados por el excesivo trabajo y otros asuntos en cambio yo disponía de mucho tiempo y ese debía aprovecharlo en ayudar a una persona que después de todo mantenía un lazo de parentesco conmigo. Razón no les faltaba, creo.

Efectivamente, un miércoles a las 11 p.m. me dirigí a su casa, ésta se ubicaba entre unas calles de pocos y distantes habitantes. Su hogar tenía un tamaño modesto y por alguna razón me hacía sentir extraño. Me recibió el tío Edú, me saludó apesadumbrado y me invitó a pasar ayudándome con mis maletas; al caminar por los estrechos pasillos de la entrada vi una puerta semiabierta, por curiosidad posé mi vista en el pequeño espacio que me permitía ver el interior, era una chica atractiva sentada en una vieja silla, era Isis, casi igual a como la veía en las fotos, se encontraba tejiendo algo parecido a una chalina; quise entrar a saludarla pero ella simplemente se me adelantó con la mano, el gesto fue tan tieso y frío que cualquier presente pudo haberlo interpretado como un "hola, no me molestes ahora por favor".

Seguí mi camino hasta el cuarto que sería mi dormitorio durante ese tiempo, lucía acogedor, había dos camas una a lado de otra con una distancia como de tres mestros una de otra, la que estaba al lado derecho daba para una gran ventana, la del lado izquiero tenía un gran espejo a su costado que descansaba sobre una pared con un suficiente grado de inclinación para no caerse. Según me decía el tío Edú, el padre de Isis hacía espejos en diversos diseños y muchos de ellos eran de apreciable originalidad, el diseño extremadamente corriente del que podía ver en aquel momento parecía refutar lo que estaba escuchando, no encontraba explicación a la idea de que entre tantos modelos el más vulgar perteneciera a la casa.

Iba a despedirse de mí, pidiéndome que sea paciente con ella que esté atento a conductas raras que pueda tener y que informe al respecto, también me dijo que la chica tomaría la cama derecha; resignado le dije que no se preocupara, que haría todo lo posible, él me sonrió confiado. Lo acompañé hasta la puerta principal, lo despedí y la cerré con suavidad. Me asomé al pequeño recinto donde estaba la chica en un principio, continuaba tejiendo como una abuela, se veía deprimida y hostil, de seguro no le gustaba la idea de que prácticamente un desconocido hasta durmiera con ella para vigilarla.

No se veía dispuesta a hablar con nadie, es así que la dejé en su actividad, me fui a la sala, saqué unos naipes de mi bolsillo y me puse a jugar solitario; más que concentrarme en mi juego, pensaba en cosas como el posible absurdo de la situación, se supone que yo debía estar atento a ella pero no me imaginaba mirándola todo el tiempo como si fuese una niña, y de así hacerlo, ¿por qué no la internaron en algún lugar con gente profesional?, quizás los comentarios sobre ella eran exagerados o se estaban tomando las cosas muy a la ligera; de ser capaz de repetir sus intenciones tras la muerte de su madre, tranquilamente podría matarse mientras yo dormía, traté de ser indiferente, lo hecho hecho estaba, ya me encontraba allí.

Al rato Isis pasó por mi lado sin dirigirme una sola palabra y se fue a lo que temporalmente era mi habitación también. Una hora después sentí mucho sueño y partí hacia el cuarto, por lo que pude ver contrario a lo que dijo mi tío, Isis estaba dormida en la cama izquierda que daba a la ventana, no me pareció algo de importancia así que sin quejarme tomé la derecha, la que tenía el enorme espejo común y corriente al lado. Me dispuse a dormir.

No recuerdo cuánto tiempo pasó pero sentí una sed atroz, al abrir los ojos miré al espejo y pude verme dormido en él, Isis estaba arrodillada encima mío con un pequeño puñal, segundos después me lo clavó en el pecho; aquella extraña visión hizo que de un arrebato le metiera un puñetazo al maldito espejo, la zona que recibió el golpe se partió.

Mis ojos se abrieron repentinamente, todo había sido un sueño incluyendo la sensación de sed, vi a Isis acostada en su cama gracias a la luz de la luna que penetraba la habitación por medio de la ventana, y el espejo obviamente estaba intacto. Cuando quise moverme en busca de una posición más cómoda para descansar, sentí un fuerte dolor en mi puño derecho, el mismo con el que di al espejo en la pesadilla, era un dolor picante como producido por cortes pero al tocar mi mano no percibí señales de heridas reales, eso no me tranquilizaba pero el cansancio atenuaba mi nerviosismo; miré al espejo y en él vi el rostro de Isis todo demacrado y con sangre, desvié espantado mi mirada hacia su lecho y noté que se encontraba vacío; solté un grito de terror.

Se abrieron nuevamente mis ojos . . . pero qué demonios? ¿un sueño dentro de otro es esto?, cuando tomé conciencia vi que el espejo tenía una gran parte quiñada por un puño; el dolor picante regresó a mi mano derecha, esta vez si estaba herida; percibí otro dolor más fuerte a la altura de mi pecho, lo toqué y sentí un líquido tibio, lógicamente era sangre. Lleno de un terror total me di cuenta que le ventana que daba a la cama de Isis estaba abierta; aún agonizando obtuve fuerzas para levantarme y dirigirme a ella, asomé mi cabeza y la vi: Estaba ensangrentada, muerta tendida sobre la vereda.

En mi primera noche en su casa había fallado: Mi hirió de muerte y se arrojó por esa ventana; ya no tenía ni una pisca de energia para apoyarme; muy pronto terminaría en el mismo lugar que ella.